QI Tech recibió una inversión de BRL 270 millones, equivalente a aproximadamente US$ 50 millones en aquel momento, mediante una ronda Serie A liderada por GIC, el fondo soberano de Singapur. Presentada como la mayor Serie A de una fintech de América Latina, la operación marcó la primera inversión externa de la compañía y amplió su capacidad para desarrollar nuevas soluciones para el mercado financiero.
Inversión para ampliar la operación de crédito
Los recursos se destinarían al desarrollo de nuevos productos, al perfeccionamiento de la operación de crédito —desde la originación hasta la cobranza— y a la expansión del área de ciencia de datos. La compañía también planeaba ampliar su equipo y avanzar en una estrategia de fusiones y adquisiciones, incorporando tecnologías complementarias a su infraestructura.
En aquel momento, QI Tech ya atendía a más de 100 empresas, entre fintechs, gestoras de inversiones, bancos y compañías de otros sectores. Desde el inicio de sus actividades, había procesado más de BRL 5.500 millones en operaciones de crédito.
Tecnología para servicios financieros
QI Tech desarrolló un modelo de Lending as a Service que permite que las empresas ofrezcan diferentes modalidades de crédito mediante APIs, utilizando una infraestructura tecnológica y regulatoria integrada.
La plataforma fue diseñada para operar mediante procesos automatizados y respaldar toda la operación, incluida la originación, la formalización, los pagos, las transferencias y la cobranza. Con la inversión, QI Tech reforzó su estrategia de hacer que esta infraestructura fuera más completa y escalable.